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Tormentas dejan terreno fértil para incendios, ¿cómo afronta Portugal un "verano terrible"?

Bomberos trabajan para extinguir un incendio en las afueras de Sever do Vouga, Portugal, 18 de septiembre de 2024
Bomberos trabajan para apagar un incendio en las afueras de Sever do Vouga, Portugal, el 18 de septiembre de 2024 Derechos de autor  AP Photo/Bruno Fonseca
Derechos de autor AP Photo/Bruno Fonseca
Por João Azevedo
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Las inclemencias del tiempo han dejado material combustible en el suelo, el ministro del Interior urge limpiar los montes y en las zonas más afectadas se abren caminos, con refuerzo de efectivos y aeronaves frente a 2025.

El año de 2025 dejó la temporada de incendios más destructiva jamás registrada en la Unión Europea (UE), con más de un millón de hectáreas quemadas, y Portugal se situó entre los países donde las llamas tuvieron un impacto más acusado.

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Según el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea (fuente en portugués), en territorio nacional se registraron 999 incendios que arrasaron 284.012 hectáreas. La superficie quemada se duplicó respecto a 2024, lo que convierte a 2025 en el segundo peor año de la última década, solo por detrás del fatídico 2017, que devastó más de 500.000 hectáreas y causó más de 100 víctimas mortales.

El mismo organismo confirma la tendencia de agravamiento y apunta a un aumento de la probabilidad de episodios climáticos extremos, dominados por los llamados megaincendios, más violentos, que se propagan más deprisa y por ello resultan más difíciles de controlar. El nuevo patrón se hizo especialmente visible a partir de 2017 como resultado de una mayor frecuencia de olas de calor, de veranos más largos y de períodos de sequía.

A esta combinación crítica se suma ahora, en 2026, el efecto de las tormentas de principios de año: las fuertes rachas de viento de comienzos de año arrancaron copas y derribaron árboles, esparciendo hojas y otra vegetación que se seca rápidamente con la subida de las temperaturas, lo que facilita las igniciones y aumenta la velocidad inicial de propagación de las llamas.

Además de este combustible más fino, está todo el material leñoso acumulado en capas densas, desde ramas a troncos, que multiplica la fuerza y la duración del fuego. Según el levantamiento realizado por el Ayuntamiento de Leiria con recurso a drones, del que informó el diario 'Expresso', solo en este municipio se perdieron entre cinco y ocho millones de árboles, tanto en el medio urbano como en la zona forestal.

El ministro de Administración Interna se hizo eco de estas amenazas y, desde comienzos de abril, se ha volcado en lanzar advertencias a la población para que cumpla "su parte" y limpie los terrenos alrededor de las viviendas.

Luís Neves, citado por la agencia Lusa, anticipó un "verano terrible" precisamente por los "factores nuevos, extraordinarios y negativos" generados por el encadenamiento de tormentas, y recalcó que hay más vegetación por limpiar y más carreteras obstruidas.

La ley limita la intervención en propiedades privadas, recordó el gobernante, que, aun así, hizo un llamamiento a los particulares para que señalen las áreas de acceso más difícil y donde los equipos de Protección Civil podrán centrar sus esfuerzos.

Se ha definido un modelo de evaluación de riesgos con el fin de priorizar las operaciones en las zonas más afectadas por la catástrofe natural, para apoyar sobre todo a los núcleos de población más pequeños.

Luís Neves destacó la cooperación entre Protección Civil, las fuerzas de seguridad, los ayuntamientos y las Fuerzas Armadas en el Comando Integrado de Prevención y Operaciones (CIPO), una estructura que agrupa a los ministerios de Administración Interna y de Defensa, así como al de Agricultura y Mar, destinada a desobstruir pasos y mejorar los accesos en zona forestal.

"En los 22 municipios se identificaron diez mil kilómetros de carreteras, caminos rurales, cortafuegos y terrenos por limpiar y, en una semana, ya se han limpiado tres mil kilómetros, prácticamente un tercio", indicó, y añadió que el CIPO, concebido inicialmente para funcionar hasta el 31 de mayo en las regiones Centro y Lisboa y Valle del Tajo, no tiene finalmente fecha de cierre y podrá seguir siendo útil si el panorama de los incendios se agrava.

Marinha Grande ya ha desobstruido más de 154 kilómetros de caminos forestales

Desde hace varias semanas se oyen en Marinha Grande las motosierras abriéndose paso entre los montones de madera en los caminos que atraviesan los pinares y eucaliptales.

Se trata de una operación a gran escala llevada a cabo los siete días de la semana, desde comienzos de marzo, por un amplio equipo que reúne al Servicio Municipal de Protección Civil, la Oficina Técnica Forestal, militares de la Guardia Nacional Republicana (GNR), el Institutopara la Conservación de la Naturaleza y los Bosques (ICNF), la Fuerza Especial de Protección Civil, los bomberos voluntarios de Marinha Grande y de Vieira de Leiria, así como las Fuerzas Armadas.

"La tormenta nos alcanzó en la noche del 27 al 28 de enero y todavía hay muchos daños sobre el terreno", subrayó a la Agence France-Presse (AFP) Paulo Vicente, alcalde de Marinha Grande.

Se han detectado daños significativos en la red viaria forestal, que abarca una extensión de unos 289 kilómetros, informó el ayuntamiento en una nota (fuente en portugués) publicada en la página oficial en Internet. Muchos de estos caminos son "fundamentales para el acceso de vehículos de socorro y para la prevención y el combate a incendios rurales", advierte el consistorio.

La prioridad es crear conexiones entre los caminos forestales para garantizar la seguridad de la circulación en estos lugares y el acceso a los núcleos urbanos más próximos.

El 6 de mayo ya se habían desobstruido 154,22 kilómetros de la red viaria forestal, por encima de los 115 kilómetros fijados como objetivo inicial. "Ante el buen curso de la operación, la dimensión de la intervención y las necesidades identificadas sobre el terreno, se ha establecido un nuevo objetivo de 178,31 kilómetros", añadió el ayuntamiento en la misma nota.

"Si las autoridades consiguieran retirar toda esa madera, me sentiría mucho más tranquilo, pues es una gran cantidad de combustible para incendios… aquí, en mi propiedad, estoy intentando retirar el máximo posible", afirma Manuel Calhanas, jubilado de 79 años, en declaraciones a la AFP.

Los trabajos incluyen no solo la desobstrucción de los caminos, sino también la limpieza de terrenos y la creación de franjas de gestión de combustible (zonas donde la vegetación se reduce o se corta), tareas que, recalca el municipio, son cruciales para mitigar el riesgo de incendio rural.

La intervención prevista abarca, en total, 198,95 hectáreas, "incluidas las franjas a lo largo de la red viaria municipal y en las zonas de interfaz con las zonas industriales de Marinha Grande y de Vieira de Leiria", se lee en la nota publicada en la web del ayuntamiento.

Los científicos del grupo World Weather Attribution (fuente en portugués) (WWA) advirtieron hace pocos días que 2026 podría llegar a ser uno de los años más extremos de la historia en lo que respecta a incendios forestales a escala mundial, por la combinación del cambio climático con el refuerzo del fenómeno El Niño.

"Se espera un verano particularmente caluroso y, para nuestra región, estos pinares son un barril de pólvora", avisa el alcalde de Marinha Grande.

El retardante será una de las principales armas de lucha contra el fuego

La Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil (ANEPC (fuente en portugués)) admite que, en 2026, se prestará atención particular al distrito de Leiria (con Pedrógão Grande de nuevo en foco), el más castigado por la tormenta Kristin, a causa del material combustible presente en los terrenos.

Entre las zonas críticas están también los otros dos distritos integrados en el pinar interior, Coimbra y Castelo Branco, así como el Norte y el Algarve, indicó Mário Silvestre, comandante nacional de Emergencia y Protección Civil, en una entrevista a Lusa.

Las autoridades quieren atajar los incendios en los primeros minutos y van a generalizar el uso del retardante, una sustancia química capaz de retrasar o incluso frenar el avance de las llamas.

"Este año tendremos cuatro centros de medios aéreos más operando con el retardante. Pasaremos a cinco. Lo que queremos es intentar que la tasa de éxito que tenemos actualmente en el ataque inicial aumente aún más", señaló Mário Silvestre.

Esta sustancia se utilizó en solo un centro aéreo en 2025, pero, ante los buenos resultados obtenidos, será "una de las grandes apuestas" en 2026, adelanta Mário Silvestre, en el intento de contener fuegos que, hoy en día, se propagan con mayor violencia que hace diez años.

En esta lógica de anticipación, se desplegarán en cada una de las subregiones del país equipos especializados de reconocimiento, encargados de transmitir al comandante de las operaciones la información esencial sobre el riesgo y el tipo de incendio. Se pretende así mejorar la capacidad de comunicación del dispositivo y asegurar una intervención más temprana.

También se han aumentado los grupos de ataque ampliado, que pasan de uno a cuatro. Se trata de una fuerza con capacidad táctica avanzada que se solicita para situaciones que exigen una intervención prolongada.

Todos los cambios introducidos se pondrán a prueba en un entrenamiento operativo intensivo en el que se buscará asegurar la coordinación de todos los agentes implicados en esta operación.

El Dispositivo Especial de Combate a los Incendios Rurales (DECIR) de 2026 presenta un ligero aumento respecto al año pasado.

La fase más crítica, Delta, es entre el 1 de julio y el 30 de septiembre, periodo en el que el DECIR tendrá 15.149 operativos de 2.596 equipos, 3.463 vehículos terrestres y 81 aeronaves. Dos helicópteros Black Hawk de la Fuerza Aérea, con mayor capacidad para transporte de agua y operaciones de mayor complejidad, se movilizarán por primera vez para el combate a los incendios.

En este periodo considerado más exigente, estarán a disposición de las autoridades 50 máquinas de oruga, el doble que en 2025, y el ICNF proporcionará otras 18, informó el secretario de Estado de Protección Civil, Rui Rocha, en una entrevista a 'JN/TSF' (fuente en portugués).

Desde el pasado viernes está sobre el terreno el primer refuerzo de medios del año, denominado "nivel Bravo", y que se mantiene hasta el final de mayo: están en alerta 11.955 operativos, integrados en 2.031 equipos que serán apoyados por 2.599 vehículos y 37 medios aéreos.

De acuerdo con el comandante nacional de Emergencia y Protección Civil**,** el plan anunciado puede sufrir cambios en función de las evaluaciones realizadas en los distintos momentos de ejecución.

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