Los ataques se producen mientras Israel intensifica su ofensiva contra Hezbolá en el sur de Líbano, lo que reaviva la preocupación por el acceso humanitario y la seguridad de la población civil. Los equipos de emergencia han denunciado interrupciones reiteradas en las labores de rescate debido al continuo bombardeo en la zona.
La escalada se produce después de que Israel anunciara que sus fuerzas han rodeado Bint Jbeil y se preparan para tomarla, una localidad situada a unos cinco kilómetros de la frontera, tras haber matado allí a más de 100 combatientes de Hezbolá en la última semana. La zona se ha convertido en uno de los principales focos de tensión, en un escenario que recuerda a los intensos combates de la guerra de 2006, y el Ejército israelí afirma estar cerca de hacerse con el control total de la localidad en medio de una dura batalla urbana.
Según la Agencia Nacional de Noticias libanesa (NNA), los bombardeos de artillería y los ataques aéreos continuaron el 13 de abril, especialmente en Bint Jbeil y sus alrededores, mientras Hezbolá aseguraba estar conteniendo el avance israelí desde el interior de la ciudad.
Está previsto que representantes israelíes y libaneses celebren conversaciones diplomáticas en Washington el 14 de abril, bajo mediación estadounidense, con el objetivo de perfilar un marco de alto el fuego y un plan más amplio de desescalada a lo largo de la volátil frontera.